Trabajadores dicen que cobraron menos de $2 la hora por construir consulado EE.UU. en Milán

Publicado: 11 jun 2026, 10:51 GMT-10|Actualizado: hace 2 horas

MILÁN (AP) — Trabajadores extranjeros que construían un extenso consulado estadounidense de 350 millones de dólares en Milán cobraron menos de 2 dólares por hora después de que se les prometieran salarios justos, según entrevistas de The Associated Press con cinco exempleados y una revisión de sus cartas de contratación y recibos de pago.

La fiscalía italiana investiga a Caddell Construction, una importante constructora con sede en Montgomery, Alabama, que edifica misiones diplomáticas de Estados Unidos. Dos de sus gerentes en Italia fueron arrestados este mes bajo sospecha de explotación laboral, uno mientras abordaba un vuelo para salir del país y otro que planeaba huir, indicó la fiscalía.

La investigación está a cargo del fiscal Paolo Storari, quien también ha encabezado pesquisas sobre talleres clandestinos que abastecen a marcas de lujo. Hasta ahora, solo Caddell ha sido señalada como objetivo, y no alguno de sus subcontratistas.

La investigación sobre el consulado se inició hace unos seis meses e involucra a unos 70 trabajadores, en su mayoría de India. Los fiscales alegan que Caddell dedujo ilegalmente de los salarios los gastos de alojamiento y comida y los obligó a trabajar jornadas de 10 horas, seis días a la semana. Algunos cobraron apenas 500 euros (menos de 580 dólares) al mes después de descontar alojamiento y comida, señaló la fiscalía.

Caddell y el Departamento de Estado de Estados Unidos afirmaron que están investigando las acusaciones y cooperando con las autoridades italianas.

El proyecto del consulado forma parte de un auge de la construcción en Milán durante las últimas dos décadas que ha modernizado el perfil urbano y elevado la proyección internacional de la capital italiana de la moda y las finanzas.

Los trabajadores describen salarios impagados y amenazas

La AP habló con cuatro trabajadores de Kenia y uno de India en un centro sindical donde las autoridades organizaban asistencia, incluida ayuda legal y alojamiento. Los trabajadores aportaron documentación y hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias y para proteger la investigación en curso.

Los trabajadores kenianos contaron que Caddell los contrató después de que trabajaran en una ampliación multimillonaria de la embajada de Estados Unidos en Nairobi.

Dos mostraron cartas de contratación en papel con el membrete de Caddell, firmadas por un representante de la empresa, en las que se prometían salarios anuales superiores a 25.000 euros (casi 29.000 dólares).

Aseguraron que no les pagaron nada cercano a esa cifra y que el personal de recursos humanos en la obra los amenazó después de que cuestionaran a la gerencia.

“Cuando vas a la oficina a hacer cualquier pregunta, te dicen: ‘O trabajas o te devolveremos a tu país. Eso es lo que se supone que te deben pagar’”, relató un electricista keniano. Agregó que le pagaban apenas 800 euros (925 dólares) al mes después de que le prometieran 2.300 euros (2.660 dólares).

Otro electricista keniano dijo que le amenazaron con difamarlo después de presentar un resumen elaborado con IA sobre la legislación laboral italiana y que le dijeron que los 25.000 euros de la carta de contratación eran “para fines de visado”, no una promesa de pago.

El gobierno de Estados Unidos y Caddell dicen que investigan

El Departamento de Estado indicó que está investigando las acusaciones formuladas por la fiscalía y que las fuerzas del orden de Estados Unidos trabajan con las autoridades italianas.

“El gobierno de Estados Unidos no tolera la explotación laboral”, señaló el departamento en un comunicado.

Caddell afirmó que estaba “cooperando plenamente” con las autoridades italianas y realizando su propia “investigación exhaustiva sobre este asunto para garantizar que todos nuestros subcontratistas y consultorías globales cumplan con todas las normas laborales y los requisitos legales”.

“Caddell está comprometida con tratar y pagar a los trabajadores de manera justa. Seguiremos trabajando con las autoridades de buena fe para garantizar el bienestar de quienes trabajan en este importante proyecto”, expresó la empresa en un comunicado.

Hace más de una década, Caddell pagó millones al gobierno de Estados Unidos para resolver acusaciones de que presentó reclamaciones falsas para obtener acceso a incentivos gubernamentales. Caddell no respondió a una solicitud de comentarios sobre ese caso.

Trabajadores despedidos buscan ayuda

Los cinco trabajadores que hablaron con la AP, con edades que van entre finales de la veintena y principios de la cincuentena, dijeron que este año los despidieron sin causa. Uno de ellos contó que regresó de visitar a su familia en Kenia y descubrió que ya no tenía trabajo ni un lugar donde quedarse.

Cuatro de los trabajadores eran electricistas capacitados, incluido el trabajador indio, cuyo currículum mostraba que tenía más de una década de experiencia trabajando para otras empresas en países del golfo Pérsico.

El trabajador indio dijo que le prometieron un salario mensual de 2.500 euros (casi 3.000 dólares). En cambio, tenía un recibo de pago que mostraba que su remuneración real era de alrededor de 500 euros (menos de 580 dólares) al mes. Indicaba un salario por hora de 1,55 euros (1,80 dólares).

Los kenianos dijeron que acudieron a las autoridades cuando supieron de la investigación.

“Creo en la justicia”, dijo uno. “Además, los trabajadores allí no deberían tener miedo. Deberían venir y alzar la voz”.

Dos dijeron que actualmente duermen en parques, mientras que uno se queda con un amigo. Uno contó que le ofrecieron un trabajo en una obra de Caddell en otro país, pero lo rechazó después del trato que recibió en Milán.

Caddell es un importante contratista diplomático

Caddell se convirtió en líder en la construcción de misiones diplomáticas de Estados Unidos cuando el Departamento de Estado puso en marcha una gran mejora de seguridad tras los atentados de 1998 contra las embajadas de Estados Unidos en Tanzania y Kenia, que dejaron más de 250 muertos.

“Muy pocos contratistas pueden cumplir los estrictos requisitos siquiera para presentar una oferta por el trabajo seguro necesario para proyectos de instalaciones diplomáticas”, indicó Caddell en su sitio web al conmemorar su 40º aniversario en 2023. En ese momento, la firma contabilizaba 39 proyectos en su cartera de embajadas valorados en 7.400 millones de dólares. Desde entonces ha sumado cuatro proyectos.

El complejo del consulado en Milán se construye en un terreno de 40.000 metros cuadrados (10 acres) en un antiguo campo de tiro. El actual consulado de Estados Unidos está en un edificio de gran altura diseñado por el reconocido arquitecto italiano Gio Ponti.

Los planes del complejo contemplaban unos 500 “trabajadores contratados localmente”, según el Departamento de Estado de Estados Unidos. El proyecto incluye la restauración de un edificio centenario, además de un edificio consular de cinco plantas, jardines restaurados, un estanque reflectante y una gran zona exterior donde organizar eventos.

Las obras continúan bajo supervisión judicial. A los trabajadores ya no se les descuenta el alojamiento y la comida. Están limitados a 45 horas y se les garantizan dos días libres a la semana.

Lo documentos de pago parecen respaldar las acusaciones

Los recibos de pago presentados por los trabajadores incluían aparentes cargos de 510 euros (unos 590 dólares) al mes por vivienda y más de 300 euros (unos 350 dólares) mensuales por comida. Pero esas deducciones solo explican una parte de la diferencia entre los salarios prometidos y el pago real.

Los sindicatos tienen la intención de reclamar indemnizaciones para que los trabajadores recuperen al menos lo que ganaron “con trabajo duro y compromiso”, dijo Laura Malguzzi, representante laboral de la federación sindical Fillea Cgil, que representa a trabajadores de la construcción.

Malguzzi dijo que le sorprendió que las nóminas presentadas por los trabajadores parecieran documentar la supuesta explotación. Expertos sindicales aún estudian los documentos, que no se ajustan a los estándares italianos, y no pudieron verificar su origen.

“Probablemente tenían en mente la absoluta certeza de que eran intocables”, afirmó Malguzzi.

Los trabajadores kenianos dijeron que aceptaron a regañadientes un salario mensual de 200 dólares en Nairobi, donde el desempleo es generalizado. Pero esperaban algo mejor de una empresa estadounidense que operaba en Europa.

“Ellos pueden contratarte y tú vas corriendo”, dijo un trabajador sobre la empresa. “Porque eres pobre, no tienes nada. Y no hay nada que puedas hacer”.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.