Ya hay más casos de sarampión en EE.UU. este año que en todo 2025

Publicado: 24 jul 2026, 09:38 GMT-10|Actualizado: hace 1 hora

AP- El número de casos de sarampión en Estados Unidos ha superado el récord de todo 2025, cuando aún faltan cinco meses para que termine 2026.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) registraron 2.318 casos de sarampión hasta el jueves, según una actualización de la agencia publicada el viernes.

El país presentó 2,289 casos en 2025, el peor año para el sarampión en más de tres décadas. Ahora, 2026 se ha convertido en el peor año para el sarampión en Estados Unidos desde 1991, ya que grandes brotes en Carolina del Sur, Utah y Arizona han afectado a cientos de personas y se han desencadenado conglomerados más pequeños de casos en otros estados.

Funcionarios internacionales de salud se reunirán en noviembre para determinar si Estados Unidos y México han perdido su estatus como países libres de sarampión. Estados Unidos eliminó la propagación local de la enfermedad en 2000 al mantener altas tasas de vacunación, que en años recientes han caído por debajo del 95% de cobertura necesario para prevenir brotes.

El número registrado de casos es inferior a la cifra real

Aunque los casos de sarampión en Estados Unidos están aumentando, puede ser imposible decir con exactitud qué tan extendida es la propagación. Los departamentos de salud pública y los investigadores de enfermedades han reconocido desde hace tiempo que los conteos oficiales están incompletos, porque algunas personas enferman y no buscan tratamiento, algo que no es exclusivo del sarampión.

Además, los expertos señalan que la propagación podría ser mayor de lo que se sabe porque el virus es uno de los más contagiosos conocidos por la medicina, y las tasas de vacunación a escala nacional han disminuido. Las tasas nacionales de vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola —que bajaron a 92,5% entre los niños de kínder en el año escolar 2024-2025, con respecto al 95,2% en el ciclo 2019-2020— ocultan tasas aún más bajas en ciertas comunidades.

En Utah, donde las autoridades de salud pública han combatido el sarampión durante más de un año, el virus ha enfermado a más de 700 personas en ese periodo, según el departamento de salud del estado. Expertos que se basan en modelos matemáticos y análisis genéticos indican que un gran brote en la frontera entre Utah y Arizona podría ser de alrededor de tres a cuatro veces mayor que lo que se conoce actualmente, manifestó la epidemióloga estatal, la doctora Leisha Nolen.

El panorama es más confuso en Carolina del Sur, que presentó el mayor brote del país en 35 años. En ese estado, el total de 997 casos registrados probablemente es mucho mayor, indicó el departamento de salud estatal, pero no sabe en qué medida.

El doctor Brannon Traxler, director interino del departamento de salud del estado, expresó que la subvaluación es “imposible de conocer y puede variar durante el transcurso de un brote”.

Las lagunas de datos hacen que sea difícil estimar de manera confiable el verdadero alcance de un brote. Los expertos señalan que las tasas de hospitalización pueden ser un buen barómetro, pero no es obligatorio reportar las hospitalizaciones por sarampión en todos los estados.

“Si realmente tuviéramos algún tipo de estándar de oro sobre el porcentaje de todos los casos que terminan en hospitalización o alguna medida de gravedad, entonces esa sería otra forma de estimar el tamaño del brote y podríamos ver si es congruente con estos otros métodos”, explicó Damon Toth, experto en matemáticas aplicadas de la facultad de medicina de la Universidad de Utah que trabaja en uno de los análisis del brote en ese estado.

Los investigadores aún analizan el brote de Texas de 2025

En Texas, los investigadores todavía trabajan para calcular la magnitud del brote ocurrido en el estado en 2025, y los hallazgos preliminares muestran que podría haber sido casi el doble de los 762 casos conocidos.

Rémy Pasco, epidemiólogo matemático de la Universidad de Colorado Boulder que trabaja en el análisis, señaló que las subestimaciones no eran sorprendentes. En ausencia de una tasa adecuada de vacunación comunitaria —95% según los expertos en salud— “no hay mucho que se pueda hacer contra el sarampión una vez que lo tienes”, afirmó.

Los CDC definen un brote como tres o más casos vinculados. Pero para cuando se identifican tres casos de ese tipo en comunidades con bajas tasas de vacunación y menor vigilancia de enfermedades, “o te perdiste los anteriores o vas a tener muchos más”, añadió.

El doctor Varun Shetty, el principal epidemiólogo estatal de Texas, comentó que hubo casos en los que personas dieron positivo a sarampión, pero las autoridades de salud no pudieron confirmar si había más personas en el hogar de esa persona o si estaban enfermas.

“Lo que podemos contar y reportar casi siempre es una subestimación de lo que realmente ocurrió, porque depende de que la gente esté dispuesta a hacerse la prueba, a compartir información con los proveedores de atención médica y con la salud pública”, dijo Shetty. “A veces eso simplemente no sucede”.

El departamento de salud estatal informó previamente que 182 casos probables de sarampión quedaron sin confirmar en marzo de 2025 entre menores en el condado de Gaines —el epicentro del brote— debido a la falta de información. El conteo de casos confirmados para el condado del oeste de Texas durante todo el brote es de 414.

Shetty espera seguir viendo casos e incluso brotes de sarampión porque muchas personas no están protegidas.

“Es realmente crítico, no solo para las personas, sino para las comunidades, tener una alta cobertura de vacunación”, sostuvo.

La vacunación también protege a los demás, dice un médico

Al doctor Mark Roberts, exdirector del Laboratorio de Dinámica de Salud Pública de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Pittsburgh, le preocupan sobre todo las personas a las que llama “espectadores inocentes”.

Investigaciones y modelos sobre sarampión realizados por su equipo muestran que quienes no pueden vacunarse —bebés muy pequeños, personas con sistemas inmunitarios debilitados y quienes en raras ocasiones no desarrollan una inmunidad sólida con la vacuna— cargan con la peor parte de los brotes al inicio.

Algunas personas consideran el hecho de omitir la vacunación como decidir no usar el cinturón de seguridad en un automóvil, señaló Roberts.

“No vacunar a tu hijo es como decir: ‘No quiero que mi auto tenga frenos’”, afirmó. “Porque son otras personas a las que puedes golpear. No eres solo tú en tu auto. Son otras personas”.